La guía del ánodo: ¿qué ánodo en qué agua?

La elección del ánodo juega un papel importante en la capacidad de protección, independientemente de si se trata de agua de mar, agua salobre o agua dulce. Aclaramos qué se aplica dónde.

  • Agua salada

Tanto el zinc como el aluminio funcionan bien en agua de mar. Sin embargo, cuando se trata de una salinidad más alta, el aluminio es mucho más efectivo. Requiere aproximadamente 1/3
del peso para proteger la misma superficie. Por lo tanto, si se encuentra en entornos de alta salinidad con poca contaminación (la contaminación, la baja salinidad puede hacer que los ánodos de aluminio
se pasivan), le recomendamos que utilice ánodos de aluminio. *

  • Agua salobre 

El zinc o el magnesio se usan a menudo en agua salobre. Preferiblemente magnesio si no está seguro del contenido de sal. El agua salobre suele ser más compleja
para determinar los ánodos adecuados, debido a sus fluctuaciones en la resistividad, el pH y las bacterias (por nombrar algunas). Se deben realizar mediciones más detalladas
antes de decidir qué ánodos usar *

 

  • Agua dulce

Debido a su fuerte capacidad de no pasivación y alto voltaje de conducción. Los ánodos de magnesio son perfectos para entornos donde hay electrolitos de alta resistividad (baja salinidad). Los niveles de corrosión en agua dulce a menudo son menos severos que en ambientes con alto contenido de sal, pero esto no significa que no se necesite protección catódica. Para ambientes de agua dulce recomendamos ánodos de magnesio *